La industria vuelve a situarse en el centro del debate político andaluz en las elecciones de 2026. En un contexto marcado por la competencia entre territorios, la transición energética y la necesidad de generar empleo estable, el fortalecimiento del tejido industrial se presenta como una prioridad compartida.
Sin embargo, más allá del consenso general, las propuestas de los distintos partidos reflejan diferentes formas de entender cómo debe crecer la industria andaluza: desde modelos más orientados a la competitividad empresarial hasta enfoques con mayor intervención pública.